La denominación “Casa Botines”
El verdadero nombre del edificio es Casa Fernández y Andrés, pero se conoce popularmente como “Casa Botines”, en referencia a Juan Homs Botines, un comerciante catalán instalado en León hacia 1839, que fundó el comercio que posteriormente daría origen a la Casa Botines, que lleva, así, su apellido. Juan Homs se instaló en la Plaza Mayor, nº 8, donde tuvo su comercio y vivienda, y posteriormente sus socios y herederos, hasta la finalización del edificio de Gaudí, en 1894.
Los planos del dragón
El complejo escultórico del “San Jorge y el dragón” que luce la Casa Botines en su fachada principal custodia una gran historia. A mediados del siglo XX este estaba muy deteriorado, con lo que se procedió a su restauración. Al retirar la escultura antigua apareció detrás del dragón un tubo de plomo que contenía un calendario de la obra, lo que certifica la duración de la misma, diez meses, algo inédito para la época. Esta pequeña cápsula del tiempo escondía además los planos originales del edificio, firmados por el maestro Gaudí, actualmente custodiados en el Archivo Histórico de FUNDOS.
La casa en cifras
Gaudí tenía 39 años cuando inició la obra. El solar mide 800 m2. Tiene 4 torres. En la planta baja se distribuyen 28 pilares de 20 cm de diámetro. Y el edificio cuenta con 365 ventanas, 1 por cada día del año.

